Todo lo que hace la app, de los dos lados: cómo la usa tu clienta para apartar su lugar y cómo la usas tú para dejar la libreta. Al final, cómo sacarle el jugo de verdad.
Una app de citas para profesionales de la belleza. Tú publicas tus servicios y tu horario; tus clientas ven tus horas libres desde su celular y apartan su lugar solas, sin marcarte y sin preguntarte si tienes espacio. La cita cae en tu agenda al momento y a las dos les llega el aviso.
Del otro lado la traes tú: tu agenda del día, de la semana y del mes en el bolsillo, con lo que llevas cobrado, quién no llegó y qué huecos te quedan libres. Es la libreta y el WhatsApp, pero sin citas empalmadas y sin que se te pierda ninguna.
Tu clienta te encuentra por tu @usuario, ve tus horas libres, aparta en cuatro toques y recibe recordatorios para que no se le pase. Para ella es gratis, siempre.
Tú manejas tu agenda completa: las citas de la app y las que metes a mano, bloqueos, servicios, horarios, estadísticas y tus reseñas. Se configura una vez y ya.
La cuenta es una sola. Si tú también quieres apartar con otra especialista, cambias de modo desde tu perfil; no te registras dos veces.
Uñas, pestañas, cejas, maquillaje, cabello, depilación, faciales, masajes. La app no sabe qué haces: sabe que vendes tu tiempo por cita. Tú pones tus servicios con su nombre, su duración y su precio, y ella acomoda la agenda alrededor de eso.
Por eso a lo largo de esta guía se dice especialista y no una palabra de una sola rama: la manicurista, la lashista, la maquillista y la que corta el cabello usan exactamente la misma app.
Casi todas, de tus propias clientas: les pasas tu @usuario una vez y de ahí en adelante apartan solas. Aparte, quien ande buscando en tu ciudad te ve en la app con tu foto, tus precios y tus reseñas, y también te puede apartar.
La hizo EVOX GAMES Development, estudio mexicano, y es parte del ecosistema EVOX. Lo que sigue es la guía completa: primero cómo la usa tu clienta, luego cómo la usas tú y qué hacer para sacarle el jugo.
Para tu clienta la app es gratis, siempre. Enséñale esto una vez y ya no te vuelve a marcar para preguntar si tienes lugar.
Al abrir la app por primera vez elige entre el lado de cliente y el de especialista. Ella escoge cliente. La app se queda en ese modo para siempre, así que la próxima vez abre directo en lo suyo.
Pide nombre, correo y contraseña. El celular es opcional, pero conviene que lo ponga: es por donde tú le avisas si algo cambia.
En Inicio ve a las especialistas de su ciudad con su foto. Puede filtrar por país y ciudad, o buscarte por nombre o por tu @usuario.
La forma más rápida es que tú le pases tu @usuario: lo escribe en el buscador y llega directo a tu perfil.
En tu perfil ve tu foto, tu calificación, tus reseñas, tus servicios con precio y duración, y dónde atiendes: la dirección de tu negocio si tienes local, o 🚗 Trabaja a domicilio si vas tú. Si toca la estrella te deja como su especialista de confianza y apareces hasta arriba en su Inicio la próxima vez.
Son cuatro pasos y no tiene que hablar con nadie:
Al confirmar, la cita cae en tu agenda al instante y a ti te llega el aviso al celular.
Entre la hora y la forma de pago le aparece ¿A dónde va? y ahí tiene que escribir su dirección completa, con referencias. No es opcional: sin dirección la app no la deja confirmar, porque la que se traslada eres tú y necesitas saber a dónde antes de aceptar.
Tu clienta recibe dos avisos, sin que tú muevas un dedo:
Si agendó para el mismo día, solo le llega el de una hora antes.
En Mis citas tiene dos listas:
Si una cita se cancela, ahí ve el motivo cuando tú lo pusiste. No se queda con un "cancelada" a secas preguntándose qué pasó.
Solo puede reseñar citas que de verdad ocurrieron y dentro de los 30 días siguientes. No existe forma de dejarte una estrella sin haberse sentado contigo.
Esa reseña se queda pegada a tu cuenta, no al negocio: si te cambias de lugar, tu calificación se va contigo.
Cuatro pestañas: Citas, Estadísticas, Configuración y Perfil. Se configura una vez y ya.
Es tu nombre en la app y es único: nadie más lo puede tener. Es lo que le pasas a tus clientas y lo que te identifica. Tu nombre visible sí se puede repetir; tu @usuario no.
La @ ya viene puesta en el campo, así que solo escribes lo tuyo. Todo lo que construyas —reseñas, historial, clientas— vive pegado a ese @usuario. Si te cambias de negocio, se va contigo.
Es opcional pero no la saltes. En la pantalla donde tu clienta explora, lo primero que ve son las caras.
Si una colega te recomendó la app, pon su @usuario ahí: te dan 60 días gratis en vez de 30. Se valida al momento y te dice de quién es el código.
Aquí no hay respuesta obligada. Escoges una de tres y puedes cambiarla después desde tu perfil:
| Opción | Para quién es | Qué ve tu clienta |
|---|---|---|
| Tengo mi local | Estudio, salón o espacio con dirección. | Tu dirección completa en tu perfil y en su cita. |
| Trabajo a domicilio | Vas a casa de tus clientas, o las atiendes en la tuya. | 🚗 Trabaja a domicilio, y al agendar le piden su dirección. |
| Lo pongo después | Todavía no lo defines y quieres empezar ya. | Nada de ubicación. Tu agenda funciona igual. |
A domicilio no es lo mismo que "todavía no lo pongo". Es un dato que tu clienta necesita antes de apartar, por eso se guarda y se muestra en tu perfil.
Si escoges local y una compañera tuya ya registró el lugar, puedes buscarlo y unirte en vez de crearlo otra vez. Cada especialista del negocio maneja su propia agenda: estar en el mismo local no revuelve nada.
Sale de tu país automáticamente. Si trabajas en México son pesos; si estás en Estados Unidos, dólares. La puedes cambiar a mano cuando quieras — se cambia la etiqueta, no el número, así que revisa tus precios si la mueves.
Cada servicio lleva nombre, duración y precio. La duración es la parte importante: es la que decide el tamaño del hueco en tu agenda. Si tu juego de uñas acrílicas se lleva dos horas, ponlo en 120 minutos y la app nunca te va a encimar una cita con otra.
Conviene separar lo que de verdad dura distinto: retoque y juego nuevo no son lo mismo, ni un diseño sencillo y uno con decorado. Cada uno como servicio aparte, con su tiempo real.
Marcas los días que trabajas y de qué hora a qué hora. Puedes partir el día en varios rangos: por ejemplo de 10 a 2 y de 4 a 8, y esas dos horas de comida simplemente no existen para tus clientas.
Eliges cuáles aceptas: efectivo al llegar, transferencia con tu CLABE, tarjeta de OXXO, o USDT en red Polygon. Es lo que tu clienta ve al agendar.
Ese dinero es tuyo y va directo a ti. La app no cobra comisión por tu trabajo ni se mete en ese pago.
La vista de Día es un horario de verdad: ves las horas, la franja de tu jornada y tus citas como bloques de color, con una línea que marca en qué momento del día vas. De un vistazo sabes quién viene, a qué hora y qué te va a dejar.
Los colores no son adorno: rosa es cita confirmada, verde es realizada, coral es plantón y gris es un horario que bloqueaste.
La vista de Mes es un calendario con el conteo de citas por día — sirve para ver de golpe cómo viene tu quincena.
Sobre el selector aparece qué tan llena está tu agenda en el periodo que estás viendo. Es real: son los minutos con cita divididos entre los minutos que trabajas.
La clienta que llega sin avisar o la que te escribió por fuera, la metes con ➕ Agendar cita manual. Cuenta igual en tu agenda y en tus números.
Con ⛔ Bloquear un horario apartas un rato para lo que sea: comida, un mandado, la escuela de los niños. Nadie te puede agendar ahí.
Tocando una cita se abre todo: quién es, qué servicio, cuánto dura, cuánto te deja, cómo va a pagar y su nota si dejó una. Y ahí mismo tienes los botones para llamarle, escribirle por WhatsApp o mandarle correo.
Cuando trabajas a domicilio, la dirección de tu clienta se ve destacada en la parte de arriba de la ficha, no perdida entre las notas: es lo primero que necesitas para decidir. El aviso que te llega al celular también la trae, con la etiqueta 🚗 Nueva cita a domicilio.
Si te apartaron a domicilio y te queda lejísimos, no tienes que dejarlo en el aire. Al cancelar una cita con dirección, la app te ofrece el motivo de un toque: Me queda fuera de mi alcance u Otro motivo.
Tu clienta ve ese motivo en su lista de citas. La diferencia es enorme: con un "cancelada" a secas se queda pensando que le fallaste; con el motivo sabe que debe buscar a alguien más cerca y tú no quedas mal.
Aquí es donde la app trabaja por ti: al pasar la hora, tus citas se dan por realizadas solas. No tienes que andar picando nada entre una clienta y otra.
Lo único que marcas a mano es 😑 No llegó cuando te dejan plantada. Y si se cerró una que en realidad no fue, la abres y la corriges — nunca se queda mal por siempre.
Esta pestaña es la que casi nadie abre y la que más te puede cambiar el mes. Tiene tres bloques.
| Dato | Qué te dice |
|---|---|
| Ganado este mes | La suma de los servicios que ya hiciste. |
| Servicios realizados | Cuántos llevas. |
| Citas por venir | Lo que ya tienes apartado hacia adelante. |
| Plantones | Cuántas te dejaron colgada. Aquí se ve si vale la pena apretar. |
| Canceladas | Las que avisaron a tiempo, que es muy distinto a un plantón. |
Abajo aparece además el resumen de los últimos 7 días: cuánto hiciste y en cuántos servicios.
La app agarra tu horario real y tus precios reales y calcula cuántos servicios caben en tu semana. Con eso te dice cuánto harías al mes si llenaras la agenda, y cuánto al 80% y al 50%, que es lo que de verdad pasa.
No es un número inventado para animarte: sale de las horas que tú pusiste y de lo que tú cobras.
Le mueves al precio, a los servicios por día y a los días por semana, y ves al momento cuánto sale a la semana, al mes y al año. Sirve para responderte de una vez la pregunta de si te conviene subir cincuenta pesos el servicio o meter uno más al día.
Tu @usuario es tu código. No hay que registrarse en nada ni pedir permiso.
En la pantalla Mis referidos ves tu saldo, cuántas te están generando ya, cuántas van en camino —con los días de prueba que les quedan— y quién se dio de baja. Sin sorpresas.
Lo anterior es cómo funciona. Esto es lo que separa a la que la usa de agenda de la que la usa para trabajar mejor.
Cuando quieres una tarde libre, lo normal es no contestar. El problema es que tu clienta no sabe si descansas o si ya dejaste de atender — y la que no sabe, se va con otra.
Con un bloqueo pasa lo contrario: ese rato desaparece de tus horas disponibles, pero tu perfil sigue vivo. Tu clienta entra, ve que ese día no hay lugar y aparta para el siguiente. No te pierde, solo se recorre.
Úsalo para la comida de todos los días, para el día que sales temprano, para las vacaciones. La diferencia entre "no contestó" y "no tenía lugar, aparté para el jueves" es una clienta.
Si te vas varios días, bloquea el rango completo antes de irte. Tus clientas van a agendar solas para cuando regreses y vuelves con la agenda llena en vez de vacía.
Casi todo el gremio descansa el mismo día porque siempre ha sido así. Pero tu agenda no es la de al lado.
Después de unas semanas, entra a Estadísticas y a la vista de Semana: vas a ver clarito cuáles son tus días fuertes y cuáles los que te la pasas esperando. Cierra el flojo, no el que todas cierran.
El resultado es que descansas más y ganas lo mismo, porque estás quitando horas muertas y no horas productivas. Ese es el tiempo libre que te devuelve tener tus números a la mano.
Lo mismo aplica al revés: si ves que los sábados te llenas y rechazas gente, ahí sabes que puedes abrir una hora antes o subir el precio ese día.
El error más caro de trabajar a domicilio es agendar como si te teletransportaras. Dos citas seguidas en dos puntos lejanos de la ciudad no caben, aunque en la app se vean acomodadas.
Hay dos formas de arreglarlo, y las dos ya están en la app: mete el traslado dentro de la duración del servicio (si el trabajo son 60 minutos y siempre haces 30 de camino, ponlo en 90), o bloquea el hueco entre cita y cita cuando ya sabes para dónde vas.
Y cuando te aparten muy lejos, cancela con motivo en cuanto lo veas. Tu clienta lee "me queda fuera de mi alcance", entiende y busca a alguien más cerca. Es mucho mejor que aceptar de mala gana, llegar tarde y ganarte una estrella menos.
Escribe tu zona en la línea de presentación de tu perfil: "atiendo a domicilio en el centro y zona norte". Se filtra solo y te llegan menos citas que vas a tener que cancelar.
Es lo único que la app te pide marcar a mano, y hay dos razones para hacerlo:
Tus clientas no van a buscar la app solas. La forma que funciona es la más simple:
Cada clienta que se pasa a la app es una llamada menos a media faena y un plantón menos, porque a ella sí le llegan los recordatorios. Tú no tienes que hacer nada para eso.
Es el error más caro y el más fácil de evitar. Si pones 60 minutos en un servicio que te lleva 90, la app va a ofrecer huecos cada hora y vas a terminar corriendo todo el día con la gente esperando.
Mide un par de veces con el reloj y pon el número real, con todo y el rato de preparar y limpiar. Una agenda que se cumple vale más que una que se ve llena.
Tu calificación es lo primero que ve una clienta nueva. Y solo te puede calificar quien de verdad se sentó contigo, así que cada reseña que juntas vale.
Al terminar y ver a tu clienta contenta con el resultado, pídesela ahí mismo: le llega la opción en su historial. Después ya no se acuerda.
La del espacio de junto es tu mejor referida: ve la app funcionando todos los días. Pásale tu código — ella entra con el doble de prueba y a ti se te empieza a juntar saldo cuando pague.
Sirve igual. La app no está hecha alrededor de un servicio en particular: tú publicas los tuyos con su nombre, su duración y su precio, y la agenda se acomoda a eso. Uñas, pestañas, cejas, maquillaje, depilación, faciales, masajes o cabello, es la misma app.
Sí. Al registrarte escoges entre "tengo mi local", "trabajo a domicilio" y "lo pongo después". Las tres te dejan terminar el registro y usar tu agenda completa.
Cuando trabajas a domicilio, tu clienta tiene que poner su dirección completa para poder apartar — la app no la deja confirmar sin ella. Tú la ves destacada arriba en la ficha de la cita y también te llega en el aviso al celular.
Cancelas con motivo de un toque: "me queda fuera de mi alcance". Tu clienta lo ve y sabe que tiene que buscar a alguien más cerca, en vez de quedarse con un "cancelada" sin explicación.
No. El pago del servicio es directo entre tú y tu clienta, por fuera de la app. La app no toca ese dinero ni cobra comisión.
Nunca. Para la clienta la app es gratis siempre.
Te llevas todo. Tu @usuario, tus reseñas, tu historial y tus clientas están pegados a tu cuenta, no al lugar. Solo cambias la dirección en tu perfil.
Sí, y deberías. Las que llegan sin cita o te escriben por fuera las metes tú con "Agendar cita manual" y cuentan igual en tu agenda y en tus números.
Solo entra una. A la segunda le avisa que ese lugar se acaba de apartar y le muestra las horas que siguen libres.
No. Cada especialista tiene su propia agenda, sus servicios y sus precios. Comparten la dirección y nada más.
Cuando quieras, desde Configuración. Los cambios aplican de inmediato para lo que se agende de ahí en adelante.
No. Solo puede calificarte quien tuvo una cita contigo que de verdad ocurrió, y tiene 30 días para hacerlo.
No pierdes nada de lo tuyo. Tu agenda, tus clientas y tu historial siguen intactos, y puedes seguir usando tu agenda con citas a mano, bloqueos, horarios y servicios sin límite. Lo que se acota es cuántas citas te pueden apartar por la app cada mes.
Para ver y mover tu agenda sí, porque tus citas viven en la nube y por eso las puedes abrir desde cualquier teléfono con tu cuenta.
Es la misma agenda, en su propia app. Son cuentas separadas: si ya usas Barber, para entrar aquí te registras aparte. Cada una con sus clientas, su historial y su suscripción.